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Ajo Blanco

Origen: Andalucía

Ajo blanco

El ajo blanco es una de las variaciones más populares del gazpacho y al igual que su primo, es originario de Andalucía, principalmente Granada y Málaga, aunque también se prepara en Extremadura y Huelva.

Es uno de los platos principales heredados de los árabes antes de la unificación del país, pues su ingrediente de base es la almendra. sin embargo, sabemos que los romanos comían un preparado similar que consistía en una mezcla de una parte de agua, otra de vinagre y migas de pan, especiado con distintas hierbas y especias.

Andalucía era y sigue siendo principalmente una región agrícola, y los campesinos trabajaban bajo el duro sol andaluz. Es por esto que la cultura de sopas frías se desarrolló en la zona, para evitar deshidratarse a la vez que uno se alimenta, para así poder soportar las largas horas de trabajo en el campo.

El ajo blanco es tal vez la variación más cercana de cómo se preparaban estas sopas antes de que los tomates llegasen a España a raíz del descubrimiento de América.

En España hay festividades dedicadas al ajo blanco. En Málaga la fiesta de celebración comienza el 2 de septiembre con degustaciones de ajo blanco. Del mismo modo, en Herrera del Duque (Badajoz, Extremadura) también hay un concurso de ajo blanco el día 15 de agosto. De hecho, en la ciudad de Herrera del Duque también tienen su propia versión del plato con migas de pan para añadir más consistencia a la sopa. Este plato se come normalmente durante los meses fríos, pues aporta muchas calorías que son fundamentales para el invierno.

En algunas zonas rurales alrededor de Granada, la sopa de ajo blanco se suele acompañar de una buena "papa asá", una patata asada. Mientras tanto, en Málaga se suele acompañar de una selección de fruta como uvas moscatel y trozos de manzana o melón. La fruta y esta sopa fría combinan sorprendentemente bien y son muy refrescantes. Ideal para esos días calurosos del verano español. De hecho, el ajo blanco es una sopa española que combina con casi todo. No es extraño encontrarla servida junto a tortilla española, higos, uvas y otros ingredientes. Esto quiere decir que independientemente del menú que tengas planeado, siempre podrás encajar un plato de ajo blanco.

Hoy en día, el ajo blanco está viviendo un revival en los restaurantes más exclusivos de España. La distintiva sopa se está convirtiendo en una importante pieza en algunas áreas de la cocina creativa, y se suele usar también para decorar otros platos.

El ajo blanco se consume principalmente en los meses de verano, pues se sirve frío y es muy refrescante. Tiene una textura cremosa muy suave al paladar, pero a algunas personas les gusta más líquido para poder beberlo en un vaso... Por eso, cuando lo prepares, ¡hazlo a tu gusto!

El ajo blanco es muy sencillo de preparar y lleva ingredientes baratos y muy comunes. También es una opción muy saludable porque contiene un alto valor nutricional procedente del ajo y las almendras. No hay una regla propiamente dicha para preparar ajo blanco, pues cada cocinero lo hace a su gusto, pero sí que existe un guión que se puede seguir.

Receta - Ajo Blanco

Ingredientes:

Garlic cloves Blanched almond
  • 200 gramos de almendras blancas
  • 100 gramos de migas de pan
  • 2 dientes de ajo pelados
  • 1.5 litros de agua fría
  • 200 ml de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre

Preparación:

  • Empapa las migas de pan en un poco de agua
  • Desmenuza las almendras y los dientes de ajo
  • Mezcla las migas de pan empapadas con el ajo y las almendras hasta obtener una pasta blanca
  • Añade el aceite gradualmente, como para preparar mahonesa, mientras se remueve la mezcla
  • Añade agua hasta que adquiera la textura deseada, puede ser una crema más espesa o muy líquida y fina, según el gusto del consumidor
  • Enfriar y sefir frío. Se puede servir con uvas o melón

En el caso de que fueses a visitar Málaga en alguna ocasión, asegúrate de probar el mejor ajo blanco. Incluso podrías plantearte si podrías ir con tus compañeros de clase de español a probarlo en algún restaurante local. O, si te sientes especialmente valiente, podrías incluso intentar cocinarlo para ellos.